Apuntes cronológicos respecto al proceso creativo de Fisterra·Novaterra
Septiembre del 2011...
Marta y yo empezamos a caminar desde Santiago hacia Fisterra, desde el santuario del apóstol atlante hasta el cabo de Finisterre. Quisimos hacer el ‘camino después del camino’. Un Camino del alma distinto que, según nos contó una meiga entrañable encontrada justo al final del sendero, era una ruta anterior al cristianismo practicada por muchos druidas celtas que realizaban ese trayecto para purificar sus enseres alquímicos y sus propias almas.
De hecho fuimos ‘conducidas’ a estas tierras desde nuestra Barcelona natal, pues ninguna de las dos sabía nada de todo eso al comenzar la caminata.
Pero sucedió lo inesperado: el propio Camino a Fisterra nos otorgó un espléndido e inesperado regalo en forma de ocho esencias para compartir y saborear con quien resuene con ellas. Fue un precioso y delicado presente de aquellas tierras atlánticas, que sentimos las dos como el fruto de la conexión experimentada durante siete días con distintos elementos de la Tierra y del Mar, de los Árboles y las Flores. Durante el sendero algunas plantas, frutos y substancias nos acogieron, nos detuvieron y nos hablaron, otorgándonos sus secretos y toda la información que nos traen cada una de ellas para la sanación y fluida transformación de los seres humanos. Al completar el trabajo, las propias esencias de estos elementos naturales quisieron ser apoyadas y complementadas con los valores de la geometría sagrada y el color. Diario de Esther Beltrán.
Las esencias-madre, una vez extraídas y filtradas varias veces, han sido conservadas con cristales de sal del Himalaya, a una concentración salina bastante alta, pues los extractos ya eran hechos con agua marina. En días posteriores acabamos las esencias con el aporte del agua viva y pura del mar Mediterráneo, del Cap de Creus, concretamente la Cala Garvet, lo que sirve de excelente conservante. Tenemos que agradecer la colaboración de Anna Povo, Pol y Júlia Casanovas, que nos ayudaron a recoger 90 litros de agua de alta mar en esta cala tan pura.
Una vez terminadas las 8 esencias biológicamente, han sido programadas durante varios días y en estado de meditación y retiro, con ciertos códigos canalizados de Geometría Sagrada, códigos que durante el camino a Fisterra fueron asociados a cada una de estas substancias terapéuticas, unos nuevos y vibrantes elementos sanadores y evolutivos para el Ser Humano.
Noviembre'11- Habla Marta:
Dios mío! acabo de leer lo de octubre y hemos hecho mil cosas más!
...muchas cosas sucedieron desde que elaboré las esencias-madre. De entrada, el asunto de incorporar los tan apreciados aceites y cremas Geocrom, fue una idea posterior. Primero nos enfocamos exclusivamente a las 8 esencias: obtenerlas, escribir adecuadamente sus funciones, trabajarlas con los pacientes que cada día visitamos en nuestros consultorios respectivos, pensar su presentación, pensar en cómo nos asociábamos Esther y yo para que las esencias llegaran 'bien' al mundo, diseñar el logo, empezar la web, etc.
Luego, aún en octubre, decidimos incorporar a Fisterra otros 'elementos terapéuticos codificados', mis cremas y aceites alquímicos, unos interesantes remedios que han ayudado ya a mucha gente (no hace falta saber nada sobre la Geocromoterapia para usar una crema) y que hace ya 17 años que elaboro en mi casa cátara del Pirineo. Personalmente siempre quise que el Instituto Geocrom solo estuviera relacionado con la distribución de arquetipos y mis libros relacionados, pero no tenía otra vía de distribuir las cremas y aceites, puesto que también eran un derivado del sistema que aporto. Se lo propuse a Esther y estuvo completamente de acuerdo, ya que así también la nueva empresa tenía más cuerpo, y al fin y al cabo todos los productos estaban codificados o programados con color y geometría.
Nos pusimos en marcha, más etiquetas, más textos, más inversión en envases, cajas, aceites esenciales, más elaboración en mi casa-laboratorio de La Cerdanya, horas y horas de trabajo. Y de placer, y de ilusión...
Decidimos también, después de mucho asesoramiento, constituir una Sociedad Limitada, en lugar de la SCP que estuvimos a punto de crear. Estuvimos también muy guiadas en los asuntos legales y burrocrátricos de la Tierra... Todo fluyó a la perfeción. Ya estaba casi todo establecido y tranquilo. Y nuestra alegría era muy grande de haber creado todo eso con tantísima fluidez...
Pero llegó noviembre y apareció de repente la inspiración (algún día hablaré sobre la 'asistencia angélica y dévica' que me inspira y bendice) de crear y distribuir un remedio combinado de 2 esencias con una formulación de 11 filtros de geometría y color, un remedio como para una necesidad social más o menos inmediata. Una pequeña bomba... Vi que tenía cierto parecido al Rescue Remedy del apreciado Dr. Bach, y al explicarle a Esther la canalización, fué ella misma quien lo bautizó como 'Remedio Oasis'. Me puse a hacer una vez más de alquimista y en una semana estaba ya esencia-madre del Oasis disponible para el mundo.
Y llegó la meditación que hicimos el 11/11/11 en el Invernadero del Pirineo, a la cual asistieron 33 personas aquella gran noche. No se me ocurrió nada más que regalar un Oasis a cada asistente, lo cual significó algo así como nuestro 'estreno' en sociedad. Qué mejor que el día 11/11/11 a las 11 de la noche, convocatoria a la cual asistieron 33 personas (3 veces 11) para bendecir y bautizar a Fisterra·Novaterra...